domingo, diciembre 30, 2007

Lo que se acostumbra...

Felicitar, buenos deseos, abrazar, sonreir...

¿Por qué en estas fechas? ¿Por qué no siempre?

Quizá porque necesitamos esto, necesitamos días especiales donde se nos recuerde el valor de la familia, de la amistad, del amor, el valor de estar juntos y de dar gracias por lo que tenemos y añorar tiempos mejores a los malos anteriores. Queramos o no, estamos en fechas especiales, por más que alguien de ustedes sea un Grinch que odia la navidad, mínimo el año nuevo es más justificado, pues definitivamente termina un ciclo, lo haya impuesto quien lo haya impuesto, el año termina y junto con el muchas cosas, puede ser un semestre en la escuela, el contrato de un trabajo, un intercambio, la estadía con una persona amada, en fin, muchas cosas terminan, y con esto otras más comienzan.

Queramos o no se puede percibir alrededor de nosotros una energía especial, más feliz que de costumbre, aunque a veces más triste, pues también es una época muy nostálgica, nos sentimos solos algunas veces, nos sentimos miserables otras más, inútiles, fracasados, o simplemente extrañamos a aquellas personas que ya no están con nosotros.

Si me preguntan a mi, me encuentro feliz, de haberme reunido con personas que hace tiempo no veía, feliz de recibir regalos, porque aceptenlo, es increible hacerlo, y más cuando estos son muy útiles.
Pero también me encuentro triste, pues la despedida ha venido con estos tiempos, es hora de decir hasta luego, es hora de cambiar de hábitos, y aunque los cambios siempre son para bien, cuesta mucho trabajo despegarte de lo que ya conoces, y da mucho miedo caminar hacia lo desconocido, hacia lo inseguro, ¿pues quién me asegura que estaré en las mismas condiciones en 7 meses? NADIE

Me da miedo perder lo que tengo, pero así es el final, así es el comienzo, así es la vida, y se tiene que arriesgar, y espero y casí lo puedo asegurar, ganaré más.

Lo que se acostumbra es desear felicidad, salud y éxito a todas las personas con las que convives, a las que estimas, a las que quieres y a las que amas. ¿Quién diablos soy yo para romper con esa costumbre? Muchas felicidades a todos ustedes, les deseo de verdad, de todo corazón que este sea el mejor de los años, (Siempre se dice eso, pero en verdad, hagan de este año el mejor de todos, y hagan el siguiente el mejor de todos, y así siempre, hagan de cada segundo, de cada día, de cada año el mejor), que conserven la salud intacta, y los que no la tienen intacta pues les deseo que la mejoren, y sobre todo deseo que se cumplan todas sus metas, sus proyectos y sus inquietudes, tanto como deseo que se cumplan las mías.

Les deseo un próspero año nuevo, en fin...eso es lo que se acostumbra.