La oscuridad que hay en ese lugar penetra en ti
y deja una huella que no puedes identificar.
Te sientes con más energía que al principio, fue como cruzar una línea invisible.
Ves con más claridad las cosas, las ideas fluyen a través de tu mente.
Estas conciente de la realidad, miras alrededor y no puedes evitar sonreir.
Tu entendimiento cruza la razón, elimina las barreras y te da alas.
Miras hacia abajo y algo dentro de ti se enciende, saltas al vacio.
Esas alas que hace poco emergieron se abren, la luz refleja sobre ellas.
El aleteo silva una dulce melodía y provoca que tu cerebro se relaje.
Te encuentras en trance, tus pies están entumidos, tus manos sudan.
De tu piel emana energía, y todo lo demás también, los arboles respiran.
Estas volando, miras hacia abajo y las casas, calles y personas se ven diminutas,
moviéndose rapidamente de un lado a otro, sonries y te acercas hacia ellos
aleteando con gran velocidad.
Te encuentras parado en medio de un cruce de 4 caminos, los autos y la gente
parece no moverse ahora, todo está de alguna manera congelado.
Y caminas, las alas desaparecen, pero el sentimiento no.
Asi continuas durante unas horas, buscando a alguien con vida.
Alguien que te pueda explicar qué ha pasado.
Y caminas, y buscas...
domingo, diciembre 14, 2008
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