El -- ¿Han escuchado hablar del príncipe de Maquiavelo?
Todos -- ¡Si!
Ella -- ¿Qué no es el principito?
Reflexión: La ignorancia no se aprende ni se adquiere, se desarrolla.
viernes, agosto 22, 2008
jueves, agosto 14, 2008
Twinkle twinkle BIG stars
Un silencio sepulcral que causa escalofríos.
Una soledad en el ambiente que auyenta a los valientes.
Un amigo con quien es digno compartir un evento como éste.
Una chica que acompaña al amigo, que resguarda su soledad y la libera.
Y él, en lugar de sentirse solo en ese mal tercio, suspira y sonríe...
De pronto una pequeña luz recorre una pequeñísima parte de cielo, y pienso que ha comenzado.
Como niños pequeños nuestros personajes comienzan a pedir deseos por cada astro que ven y la energía fluye.
Deseos posibles, deseos imposibles y deseos de corazón.
Ella pide entre muchas cosas la salud de su padre, y el encontrar a alguien que la trate bien.
Ellos saben para quien va dirigido ese deseo, y nuestro amigo (el menor) sonríe, sabe que su amigo ha encontrado a alguien, y eso lo hace feliz, pues nunca hay nada más gratificante que ver contenta a las personas que valoras.
...Y se pregunta ¿?
...Y se responde ¡!
De pronto un astro de gran intensidad recorre la mitad del cielo, los tres exclaman ¡WOW!, ríen y saben que la lluvia anterior fue unicamente la introducción al verdadero espectáculo.
Y entonces el menor de ellos decide pedir un GRAN deseo, y lo hace...pero esta vez en silencio, lo pide para sus adentros...
...Y sabe que estas cosas no son como los cumpleaños, sabe que aunque lo diga, se cumplirá.
Y por eso escribo esto:
Deseo de todo corazón que las cosas estén bien, pase lo que pase, sea lo que sea. Que las perséidas que iluminaron el cielo esa noche con su hermoso albor y gran serenidad iluminen tu alma, ilumine la mía y dibujen una gran sonrisa en nuestros rostros, pero sobre todo lo hagan en nuestro ser.
Ahora lo sé, todo va a estar bien, iluminaron el cielo y me mostraron el camino.
Una soledad en el ambiente que auyenta a los valientes.
Un amigo con quien es digno compartir un evento como éste.
Una chica que acompaña al amigo, que resguarda su soledad y la libera.
Y él, en lugar de sentirse solo en ese mal tercio, suspira y sonríe...
De pronto una pequeña luz recorre una pequeñísima parte de cielo, y pienso que ha comenzado.
Como niños pequeños nuestros personajes comienzan a pedir deseos por cada astro que ven y la energía fluye.
Deseos posibles, deseos imposibles y deseos de corazón.
Ella pide entre muchas cosas la salud de su padre, y el encontrar a alguien que la trate bien.
Ellos saben para quien va dirigido ese deseo, y nuestro amigo (el menor) sonríe, sabe que su amigo ha encontrado a alguien, y eso lo hace feliz, pues nunca hay nada más gratificante que ver contenta a las personas que valoras.
...Y se pregunta ¿?
...Y se responde ¡!
De pronto un astro de gran intensidad recorre la mitad del cielo, los tres exclaman ¡WOW!, ríen y saben que la lluvia anterior fue unicamente la introducción al verdadero espectáculo.
Y entonces el menor de ellos decide pedir un GRAN deseo, y lo hace...pero esta vez en silencio, lo pide para sus adentros...
...Y sabe que estas cosas no son como los cumpleaños, sabe que aunque lo diga, se cumplirá.
Y por eso escribo esto:
Deseo de todo corazón que las cosas estén bien, pase lo que pase, sea lo que sea. Que las perséidas que iluminaron el cielo esa noche con su hermoso albor y gran serenidad iluminen tu alma, ilumine la mía y dibujen una gran sonrisa en nuestros rostros, pero sobre todo lo hagan en nuestro ser.
Ahora lo sé, todo va a estar bien, iluminaron el cielo y me mostraron el camino.
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