Una hilatura de eventos seriados perfectamente coordinados lo ha traido hasta aquí, hace un alto, ve hacia atrás y sonríe. No se detiene por mucho tiempo, suspira, pide un poco de energía, la administra por su cuerpo y su mente, y continua su caminar.
Sabe que esa colina no es la última y aún queda largo trecho por recorrer.
Aquel individuo de rostro misterioso, se limpia la cara con el brazo, quitándose el sudor que se mezcló con el polvo del camino, dibujando pequeñas líneas que parecerían ser de expresión.
No lo son, y representan una prueba más del cansancio y esfuerzo invertido en aquella colina.
Después de sorber un trago de agua de aquella botella guardada celosamente en su mochila, nuestro protagonista sigue adelante, levanta la mano sin voltear la cara atrás y sacude la mano, se está despidiendo de aquel punto en el que hizo su breve parada, aunque también saluda, a ese horizonte que lo espera con otras colinas que cruzar.
viernes, febrero 13, 2009
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1 comentarios:
hey ya un mes sin escribir… sigue creando al artista que es muy bueno y no lo quiero ver perdido cuidate un beso.
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