Has visto a esa persona especial enojarse, llorar y reir, la has visto reir mucho, de tus chistes, de muchas cosas, incluso de ti. Pero nunca la has visto reir viendo una película.
Eso es raro, te podrías decir a ti mismo, sobre todo, cuando la has visto llorar, (y según ella, no es una persona que llore con las películas, menos mal que tú eres el chillón).
Y entonces te lanzas en una búsqueda de aquel material que logre hacer reir a esa persona, películas por supuesto, de eso estamos hablando.
Y te resulta difícil, mucho, porque además de todo, tú eres muy simple, y te ríes con cualquier cosa que tenga el mínimo de gracia proyectado en la televisión o en el cine.
Te encuentras en un día cualquiera, y con cualquiera quiero decir que no estás conciente de tu misión, esa misión de que ella se ria de lo que está sucediendo en aquella expresión artística de Juan Pérez en la pantalla.
Y de pronto, sucede, la risa fluye, y entonces analizas, ¿por qué se rio? ¿por qué de esto si y de lo otro no? Te iluminas, sabes la respuesta. Es lógico, supones.
La vida real la hace reir, la vida real en la pantalla no, es lógico, es una persona tan alegre y se rie tanto en el día a día que si le enseñas lo mismo en una pantalla no se va a reir, en cambio, con situaciones irreales, infantiles y por supuesto que sean graciosas lograrás escuchar ese hermoso sonido que sale de su boca y te alegra el día.
Tan simple como eso, y entonces te das cuenta de muchas cosas más, de aquella niña interior que conserva en muy buen estado y te encanta.
Buscaste la risa...
...y la encontraste.
lunes, julio 27, 2009
Para conocer a Inés
Hay que vivir con ella un mes.
Eso dice el dicho, y es totalmente cierto.
Tres días no son un mes, sólo un 10% de ese lapso de tiempo, sin embargo es tiempo suficiente para darte cuenta como es una persona dentro de la intimidad de su vida diaria.
Y aunque en este ejemplo al que me refiero del cual no escribiré detalles, no fue "vida diaria" como tal (pues fue en un contexto distinto en el que se desarrolla la vida cotidiana) me pude percatar de muchas cosas, reacción antes situaciones, la forma de ser a partir de que se abren los ojos hasta que se vuelven a cerrar, y más importante aún, convivencia, es decir, la forma de relacionarnos cuando estamos juntos 24/7, en este caso 24/3, o un poco menos.
No puedo ser objetivo, en lo absoluto, soy sujeto de prueba, y un sujeto de prueba sólo puede hablar desde su perspectiva.
¿Extraordinario? ¿Increíble? Puff, no sé, existen tantos sinónimos de lo magnífico que es estar con alguien de esas características en la situación en la que viví y la proyección e importancia que eso tiene.
En este momento me siento a punto de explotar de tantas palabras que hay en mi y no han sido escritas. Y me disculpo con quien lea este post, pero esas palabras no serán escritas, bueno, más bien, no serán publicadas, no aquí.
Tiendo a escribir reflexiones que parten de una experiencia personal, y esta es una de ellas, pero otra cosa es describir lo que significó para mi este tiempo del que les estoy hablando, es demasiado personal como para dejarlo a la vista de cualquier persona ávida de blogs.
Lo único que compartiré es que mi umbral de conocimiento hacia esta magnífica persona se ha ampliado, y todo, TODO, lo que he visto me gusta, incluso lo malo. Que miedo ¿no?
Para conocer a Inés hay que vivir con ella un mes. Ya viví un pequeño porcentaje de ese lapso, y lo que vi y conocí fue increíble, sin duda, la mejor experiencia de mi vida en este tema de la vida.
Eso dice el dicho, y es totalmente cierto.
Tres días no son un mes, sólo un 10% de ese lapso de tiempo, sin embargo es tiempo suficiente para darte cuenta como es una persona dentro de la intimidad de su vida diaria.
Y aunque en este ejemplo al que me refiero del cual no escribiré detalles, no fue "vida diaria" como tal (pues fue en un contexto distinto en el que se desarrolla la vida cotidiana) me pude percatar de muchas cosas, reacción antes situaciones, la forma de ser a partir de que se abren los ojos hasta que se vuelven a cerrar, y más importante aún, convivencia, es decir, la forma de relacionarnos cuando estamos juntos 24/7, en este caso 24/3, o un poco menos.
No puedo ser objetivo, en lo absoluto, soy sujeto de prueba, y un sujeto de prueba sólo puede hablar desde su perspectiva.
¿Extraordinario? ¿Increíble? Puff, no sé, existen tantos sinónimos de lo magnífico que es estar con alguien de esas características en la situación en la que viví y la proyección e importancia que eso tiene.
En este momento me siento a punto de explotar de tantas palabras que hay en mi y no han sido escritas. Y me disculpo con quien lea este post, pero esas palabras no serán escritas, bueno, más bien, no serán publicadas, no aquí.
Tiendo a escribir reflexiones que parten de una experiencia personal, y esta es una de ellas, pero otra cosa es describir lo que significó para mi este tiempo del que les estoy hablando, es demasiado personal como para dejarlo a la vista de cualquier persona ávida de blogs.
Lo único que compartiré es que mi umbral de conocimiento hacia esta magnífica persona se ha ampliado, y todo, TODO, lo que he visto me gusta, incluso lo malo. Que miedo ¿no?
Para conocer a Inés hay que vivir con ella un mes. Ya viví un pequeño porcentaje de ese lapso, y lo que vi y conocí fue increíble, sin duda, la mejor experiencia de mi vida en este tema de la vida.
viernes, julio 03, 2009
Sin respuesta...¿importa?
¿Te ha sucedio que dices algo y no hay respuesta?
Algo importante...dime, tú, que me estás leyendo en este momento, ¿acaso importa que no haya respuesta?
Me hice esta pregunta hace poco tiempo, cuando dije algo sumamente importante y no hubo respuesta, no la respuesta típica por lo menos, aquél cliché que nos tiene condicionados a pensar que en cuanto alguien dice "tal...", la respuesta debe de ser "...tal".
Quiero compartirles mi conclusión...¡NO!
No importa que no haya respuesta, lo importante es la puesta...es decir, lo que tú quieres decir.
No estás preguntando nada, por lo tanto no tiene que haber un feedback, simplemente te estás expresando, claro, hay ocasiones en las que si es necesario, pero para quien haya logrado leer entre líneas y sepa de que momento crucial en la vida de todos estoy hablando podrá estar de acuerdo conmigo, o diferir porque suele ser muy frustante para otro tipo de personas el no recibir respuesta, se puede incluso pensar que la situación es mala y que se debe abandonar el barco en seguida.
A mi me pasó, no hubo respuesta, pero fue genial que no la hubiera, no la estaba buscando, buscaba simplemente expresar algo que tenía dentro de mi, que era importante sacarlo, ¿y el feedback? vino después, en otro momento que ni siquiera imaginaba vendría ahí, y fue increíble, fue mil veces mejor que si hubiera venido después de mi expresión, porque ahí no hubiera tenido un efecto tan grande como lo tuvo en el momento en que sucedió.
Entonces, sin respuesta...no importa, el objetivo no es obtenerla, por lo menos no lo fue para mi, y para ti, ¿importa?
Algo importante...dime, tú, que me estás leyendo en este momento, ¿acaso importa que no haya respuesta?
Me hice esta pregunta hace poco tiempo, cuando dije algo sumamente importante y no hubo respuesta, no la respuesta típica por lo menos, aquél cliché que nos tiene condicionados a pensar que en cuanto alguien dice "tal...", la respuesta debe de ser "...tal".
Quiero compartirles mi conclusión...¡NO!
No importa que no haya respuesta, lo importante es la puesta...es decir, lo que tú quieres decir.
No estás preguntando nada, por lo tanto no tiene que haber un feedback, simplemente te estás expresando, claro, hay ocasiones en las que si es necesario, pero para quien haya logrado leer entre líneas y sepa de que momento crucial en la vida de todos estoy hablando podrá estar de acuerdo conmigo, o diferir porque suele ser muy frustante para otro tipo de personas el no recibir respuesta, se puede incluso pensar que la situación es mala y que se debe abandonar el barco en seguida.
A mi me pasó, no hubo respuesta, pero fue genial que no la hubiera, no la estaba buscando, buscaba simplemente expresar algo que tenía dentro de mi, que era importante sacarlo, ¿y el feedback? vino después, en otro momento que ni siquiera imaginaba vendría ahí, y fue increíble, fue mil veces mejor que si hubiera venido después de mi expresión, porque ahí no hubiera tenido un efecto tan grande como lo tuvo en el momento en que sucedió.
Entonces, sin respuesta...no importa, el objetivo no es obtenerla, por lo menos no lo fue para mi, y para ti, ¿importa?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)